Decidí mirar al cielo sin razón.
Si he vuelto a despertar , si he vuelto a nacer..
. Cada mañana de invierno, recuerdo tu nombre.
Dime, dónde estás corazón, dime, dónde te encuentras...
Aquella tragedia que llevó tu cuerpo, e instaló tu alma en mi cuarto,
me llevó a creer en el amor, aunque nada justifica tu desaparición
. La lluvia por las noches aclama tu presencia,
el viento pronuncia mi dolor; de no poder tenerte (como persona),
de no poder recordar cómo pasó...
Así es mi día a día, donde mi cuerpo no da signo alguno.
Aquí vuelvo a sentarme mirando el atardecer...
Contando cada tarde hasta mil, con el anhelo de que volverás.
QUE LOS FANTASMAS NO RETORNEN MÁS.
La historia no tiene fin. O sí tiene fin celeste...
Cuando el cielo nos vuelva a unir, cuando el cielo me deje verte...
Y otra vez vuelvo a despertar, entre lágrimas repito:
ALMOHADA, NO GRITES SU NOMBRE,
QUE CON LOS SUEÑOS... ME BASTA.