El segundo síntoma de la muerte de nuestros sueños son nuestras certezas.
(ya estoy conmigo) a mi lado. Ya estás acá de nuevo.
tan feliz, entre tanta nada elegi, esto, lo elegi. y esas risas, esos abrazos, y esas mejillas mojadas
esos ojos dormidos, esos labios ya besados, todo eso, y yo.todo eso, me altera los remordimientos que jamas creí tener, ahí
los encontré, ahí dentro de mí.
DENTRO de mi
quizás ese dios que dicen que existe allá lejos(de todos nosotros)
escucha los silenciosos gritos de aquellos que piden para olvidar el odio.
Pero estará sordo para los que quieran huir del amor.
decide morir
