Eramos cuatro,
dos chicos y dos chicas, estábamos en una habitación para dos personas todos aplastados, y de pronto llegaban más y más personas , donde todos tenían los ojos desparramados tenían caras extrañas y no parecían estar muy alegre, sino que ni sentían nada eran extraños, solo estaban ahí, y uno me hablo. Uno de los cuatro, era éste, me empezó a decir cosas extrañas , claro . Eramos dos extraños, uno más uno.
él no decía nada, hasta que dijo algo que no debía. Yo me di cuenta enseguida, de lo que me tenia que dar cuenta, entonces me di la vuelta y lo deje hablando solo.