domingo

el invierno el rostro seco

y
las horas pasaron ,en aquella vieja avenida
aquellos viejos rostros reconocidos,
aquellos sueños que ya no podían ser soñados
aquellos  seres, no deseados.
los caballos en el campo, el campo verde 
la tarde en un descampado, cigarrillos y papeles
y las hojas en los arboles de invierno
y tu rostro seco, por el viento
y mis ojos llorando, sin valor.